lunes, 29 de abril de 2013

RIO GALLEGOS: DENUNCIAN ABUSO SEXUAL DE UN NIÑO DE 11 AÑOS HACIA UNA NIÑA DE 4 AÑOS

El llamado a la Policía lo realizó la madre de la pequeña e indicó como supuesto autor a un nene de 11 años. De inmediato se iniciaron los protocolos básicos para este tipo de situaciones. Interviene el Juzgado del Menor.





Un caso de supuesto abuso sexual se inició en horas de la madrugada de ayer en la Seccional Segunda.
Una mujer llamó a los uniformados y les solicitó que se acerquen a su morada, ubicada en calle Lago Tar. Al llegar se entrevistaron con la progenitora de una nena de 4 años, quien les manifestó que su pequeña hija había sido víctima de un abuso sexual por parte de un nene de 11.
El abuso sería simple, es decir sin acceso, y al parecer la propia madre habría observado la situación, aunque aún resta conocer detalles que se encuentran bajo secreto de sumario.
Los efectivos se pusieron en contacto con el Juzgado del Menor y desde la sede judicial se ordenó que la causa se eleve a la Seccional Primera.
En dicha comisaría se iniciaron los protocolos básicos, es decir intervención de peritos forenses, psicólogos y demás profesionales que brindaron contención a la madre de la pequeña.

Sería familiar
Si bien existe un gran hermetismo en la causa, debido a que es un delito de instancia privada, La Opinión Austral pudo conocer que el pequeño de 11 años, supuesto victimario, sería familiar de la niña. Más exactamente, se mencionó que podría ser el primo de la niña.
La causa ahora está en manos de la Justicia provincial, quien deberá continuar con la instrucción y localizar al chico para realizar las averiguaciones pertinentes.


FUENTE: LA OPINIÓN AUSTRAL

viernes, 26 de abril de 2013

LA PROCURACIÓN FORTALECE LA LUCHA CONTRA LA DISCRIMINACIÓN DE GÉNERO


El Ministerio Público Fiscal dio un nuevo impulso a la lucha contra la discriminación de género al jerarquizar la unidad destinada al combate a la trata de personas que, a partir de ahora, se dedicará exclusivamente al combate de ese delito. Al frente de la nueva Fiscalía de Trata de Personas seguirá estando el fiscal Marcelo Colombo, que venía desempeñándose de forma excelente en este rol desde 2008 en la UFASE. La medida se suma a la creación, a fines del 2012, del Programa sobre Políticas de Género, a cargo de Romina Pzellinsky, que se ocupa fundamentalmente de las causas sobre violencia de género.


El  Fiscal Dr. Colombo, junto a la Dra. Diana Maffia y la Prof. Mónica Bersanelli,.

 “Muchísimas de las situaciones de trata se dan en el marco de relaciones sociales toleradas históricamente por la sociedad y los funcionarios públicos. La trata es una desigualdad en estado consolidado que no se entiende si no se acepta que una de las partes actuó apoyado en la desigualdad, a través del uso de la fuerza” señaló el fiscal Marcelo Colombo esta semana durante el lanzamiento de la nueva Fiscalía contra la Trata de Personas a su cargo –dentro del Ministerio Público Fiscal(MPF)- que reemplaza a la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas (UFASE) que él dirigió desde el 2008 y se ocupaba tanto de trata de personas como de secuestros.


La creación de esta nueva procuración responde a una jerarquización del combate a la trata por parte del Ministerio Público Fiscal en el contexto de la reciente modificación de la Ley de Trata de Personas (en diciembre) y de la necesidad de aumentar los recursos del Estado para combatir un delito que, en el caso de la explotación sexual, afecta prioritariamente a las mujeres (el 91% de las víctimas de trata para explotación sexual son mujeres, según el informe 2012 de la UFASE). “El escenario actual es el de un proceso de visibilización creciente de este fenómeno criminal y de muchas expectativas de la sociedad civil por la intervención que se hará desde el Estado sobre el tema- señaló la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, durante el lanzamiento de la nueva Fiscalía-. Hay una creciente demanda social para que el sistema judicial se comprometa en casos de trata, sobre todo de explotación sexual, porque hay una inercia en el tratamiento de este fenómeno, dificultades para creer el testimonio de las víctimas y otras irregularidades.”

Nuevas funciones

La nueva Fiscalía sobre Trata de Personas se dividirá en dos áreas: una de investigación y otra institucional, que profundizará el vínculo con otros organismos del Estado y con la sociedad civil, ya que en las denuncias provenientes de este sector se originan el 40% de las investigaciones sobre trata que llevó hasta ahora la UFASE.

Ejes de trabajo
A su vez, habrá cuatro ejes de trabajo. Por un lado, se tratará de mejorar la selección de las investigaciones, de tal manera de llegar a las grandes redes que lucran con la explotación y la trata de personas ya que hasta ahora en las sentencias existentes sobre trata no fueron condenadas personas que integrasen estructuras delictivas importantes. Por otra parte, Colombo señaló la necesidad de responder a los requerimientos que para el MPF tiene la nueva Ley de Trata de Personas, 26842, aprobada en diciembre. De acuerdo a esa normativa, el Ministerio será parte del Consejo Federal de Lucha contra la Trata, que a su vez decidirá las acciones del Comité Ejecutivo. En este sentido, un reclamo de Colombo durante la presentación de la nueva Fiscalía fue que el Poder Ejecutivo reglamente la nueva Ley de Trata de Personas aprobada en diciembre por el Parlamento.

Otra nueva área de trabajo 

tendrá que ver con federalizar más el combate, para lo cual se prevee que en cada provincia haya representantes del organismo que colaboren en la tarea de los tribunales federales y en la investigación. Y por último, trabajarán en el diseño de un sistema nacional de búsqueda de personas desaparecidas que permita cruzar los datos de las personas denunciadas como desaparecidas –y que no siempre son casos vinculados a trata de personas- con los múltiples organismos que pueden tener información sobre el tema a lo largo y ancho del país.



Políticas de Género

Además del área específica para delitos vinculados a la trata de personas, el Ministerio Público Fiscal dispone de una Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra la Integridad Sexual y Prostitución Infantil (el nombre no es adecuado ya que no existe la prostitución infantil, lo correcto sería “explotación sexual infantil”) y, en noviembre el 2012, fue creado el Programa sobre Políticas de Género, a cargo de la fiscal ad-hoc Romina Pzellinsky, con el objetivo de fortalecer la perspectiva de género dentro del organismo.

El Programa,  tiene cuatro áreas de trabajo

investigación, sistematización de información y elaboración de estadísticas; sensibilización, difusión y capacitación; articulación intra e interinstitucional; y asesoramiento y asistencia a las fiscalías , en sus primeros cuatro meses de gestión ya desarrolló una intensa tarea que va desde el asesoramiento en causas vinculadas a violencia de género a propuestas de capacitación para integrantes del MPF y el diseño de un Mapa de Género que en breve será públicamente difundido y que ya se sabe que arrojará una discriminación de género similar a la del Poder Judicial de la Nación: igualdad de mujeres y varones en los escalafones más bajos de la estructura y ausencia de mujeres a medida que se asciende.

En el área de capacitación, el organismo presentó una propuesta para incorporar un módulo de género dentro del curso de ingreso para integrantes del MPF y a la vez están diseñando un curso optativo de especialización sobre la temática. A la vez, se propuso al área de estadísticas del MPF contar con estadísticas discriminadas por género, aspectos tan básicos como que, por ejemplo, cuando se carga una causa en el sistema se incluya el nombre y sexo de las partes involucradas en la misma, requisito que hasta el momento no es necesario en una primera etapa.

El Programa también colaboró con el Ministerio de Seguridad de la Nación en la elaboración de dos protocolos de actuación para las fuerzas de seguridad: uno en feminicidios y otro en violencia doméstica. “Se aborda el comportamiento adecuado en el lugar del hecho –explica Pzellinksy-: qué debe hacer, cómo revisar la escena, qué aspectos valorizar.”

FUENTE: COMUNICAR IGUALDAD - 

OPONERSE A LA ABLACIÓN IMPLICA TENER ENEMIGOS Y BUSCAR ESTRATEGIAS PARA QUE SE NOS ENTIENDA


El trabajo más duro fue romper el tabú sobre la ablación. Desde que empezamos logramos la implicación de la comunidad y las instituciones. Hoy hay que reflexionar sobre nuestros logros y fallos, qué refuerzos y estrategias necesitamos”

 Fatou Secka es gambiana, reside en Catalunya y lleva desde los años ochenta luchando por los derechos de las mujeres africanas. Presidenta de l‘Equip de Sensibilització sobre Mutilació Genital Femenina (Equis-MGF), imparte talleres de formación y sensibilización a mujeres y hombres para prevenir y erradicar ésta y otras manifestaciones de la violencia de género. Su actitud humana, cercana y empática es una de las herramientas con las que ha logrado generar un cambio de conciencia en muchas personas, aunando el respeto con una firme defensa de los derechos humanos y de las mujeres. 

Dices que las mujeres africanas deben liderar la lucha contra la mutilación genital femenina en África y en Europa. ¿Cómo se inició tu compromiso con esta lucha? 

Llevo desde 1985 luchando por los derechos de las mujeres africanas y nuestra visibilidad, no sólo contra la MGF: antes me manifesté contra el matrimonio precoz y forzoso y contra la poligamia, que respeto pero no acepto para mí. Nuestra asociación, Equis, nació después de una capacitación en sensibilización, formación e información para la prevención del VIH/sida que cinco africanas hicimos en 1997 en el marco del programa de formación Salele (salele quiere decir salud en lengua bubi de Guinea Ecuatorial) de Red 2000, un grupo de trabajo contra el VIH/sida. Estuve en Bruselas en la asamblea general del proyecto y me invitaron a una exposición de GAMS (Grupo por la Abolición de las Mutilaciones Sexuales y otras prácticas tradicionales perjudiciales para la salud de las mujeres y niñas) Bélgica sobre la MGF. 

“El trabajo más duro fue romper el tabú sobre la ablación. Desde que empezamos logramos la implicación de la comunidad y las instituciones. Hoy hay que reflexionar sobre nuestros logros y fallos, qué refuerzos y estrategias necesitamos” En África, ya conocía el tema por hablarlo entre mujeres y niñas; pero al informarme en su exposición y ver que la población de algunos países y regiones donde se practicaba (Gambia, Senegal, Guinea Konakry, Mali, Nigeria, Níger) tenía una implantación importante en Catalunya, pedí una formación específica sobre el tema a la presidenta del Comité Interafricano sobre las Prácticas Tradicionales Perjudiciales para la Salud de Mujeres y Niñas [cuya sección francesa ostenta desde 1984 GAMS Francia, fundada dos años antes]. Un mes y medio después vinieron dos profesionales para ayudarnos a formar a grupos de mujeres en Catalunya, hicimos una formación unas cuantas. 

Mostraron un vídeo muy duro sobre los efectos de la MGF en la salud de las mujeres. Algunas decían: “Yo no sabía que esto era así, después de lo visto no quiero mutilar a mi hija”. Esto fue en Masnou, pero el interés de las mujeres era hacerlo en Premià, para las que no habían podido, así que la semana siguiente fuimos, y hubo una gran asistencia porque se había corrido la voz. Éramos unas 30 y decidimos montar una asociación todas juntas para erradicar la MGF, aunque estábamos asustadas y nos preguntábamos: “¿Cómo nos vamos a atrever a hacerlo?” 

¿Cómo fue el empezar a promover la reflexión con otras mujeres? 

El trabajo más duro fue romper el tabú, los inicios, en el 98-99, atreverse a llamar al tema por su nombre. Quedábamos, tomábamos mucho café, muchas galletas, pero no nos atrevíamos a hablar, buscábamos cómo orientarlo: hablar de sexualidad, afloraban críticas a los hombres… La luz se encendió con una pregunta sobre la relación entre la MGF y el contagio del VIH/sida: eso nos abrió la puerta para hablar. Por ejemplo, en relación a la higiene, ya que el cuchillo con el que se practica puede usarse para diez o doce niñas y ésta es una de las vías de contagio. Después la gente empezó a hablar de cómo se sentía. Desde que empezamos logramos la implicación de la comunidad y las instituciones. Hoy en día el tabú ya se rompió, pero es el momento de reflexionar sobre los logros, los fallos, qué refuerzos necesitamos, buscar estrategias de actuación. 

Una compañera de Equis explicaba que implicaros en esta lucha os supuso una cierta exclusión dentro de la comunidad africana en Catalunya, incluso ruptura de relaciones. 

Fue una guerra abierta, muy fuerte: algunas mujeres dejaron de asistir a las conferencias de MGF; muchas estaban de acuerdo con lo que hacíamos, pero otras nos dieron la espalda, yo creo que quizá porque no tenían las herramientas para estarlo. Todas somos mujeres, puedo tener su mismo miedo, ésta es una lucha que debemos hacer todas juntas, y cuando quieran unirse las esperamos. 

“Implicarme en esta lucha limitó mi relación con la comunidad. Fui señalada como mujer wolof que trabaja en lo público y no es sumisa ante los hombres, pero el formar parte de la casta griot fue mi escudo para la crítica” Algunos hombres dicen que mejor que no vaya a sus casas porque “les como el coco” a las mujeres: no soy bien vista. Te sonríen, pero tienen miedo de apoyarte, porque te has salido del cupo, te dicen que te has occidentalizado porque cuestionas y no aguantas un matrimonio injusto… Incluso, durante intervenciones con las familias, me han llegado a decir que he perdido valores culturales como africana y a juzgarme por tener sólo cinco hijos. Ello limitó mi relación comunitaria, que culturalmente suele ser muy estrecha: por ejemplo, para excusaba mi asistencia para evitar conflictos por que una mujer que me abre su puerta pudiera tener problemas porque la visitara. 

Fui señalada por ser una mujer wolof que trabaja en lo público, sale en medios de comunicación y cuando está frente a un hombre le dice “no tengo que ser sumisa”, más que enfrentándose, diciendo “estoy aquí, pienso esto y lo digo”. El trayecto fue difícil pero también tuve un escudo para la crítica: entre las y los wolof soy de la casta griot [narradores y transmisores de la tradición oral], que dentro de la comunidad tiene la voz para enseñar lo que sucede. Pese a llevar 40 años aquí, eso no se enseña ni se aprende, se hace. Fueron años muy duros, me emociono cuando los recuerdo, pero me reafirmó en mi convicción respecto a mi proyecto de vida como mujer. Forma parte del proceso y tuve buenas maestras. 

En la lucha contra la MGF has vivido también el machismo y etnocentrismo de la población autóctona, por ejemplo, al dar por descontado que tú habías sufrido la ablación porque trabajas en este tema. 

“Una estrategia contra la violencia machista entre las africanas es marcar a la familia política de tu marido con quién tienes una relación íntima; dominar tu dormitorio y dejar muy claro que en un matrimonio el deber de ambos individuos es procurarse bienestar” 

Sí. Incluso una mujer me dijo que por qué hablo de la lucha contra la MGF cuando no la he vivido. Es una cuestión de derechos humanos, salud física y psíquica y derechos reproductivos de las mujeres, como mujer no puedo tolerarlo. Y como activista debo saber respetar, negociar sin herir, atraer al otro a tu campo. Es un reciclaje constante, un aprender de aquellas personas a quien tú vas a enseñar para acercarte, porque cada uno tiene sus habilidades y experiencia: todas y todos enseñamos y aprendemos. 

Trabajas en el proyecto Tirar endavant de la Fundación CEPAIM, que se centra en la prevención de la violencia de género, y aborda la MGF como una de sus manifestaciones. ¿Qué estrategias desarrollan las mujeres africanas para luchar contra la violencia machista? 

En nuestros talleres sale todo, el matrimonio precoz y forzado, la poligamia, la MGF…. En una comunidad en la que la mayor visibilidad de una mujer pasa por estar casada, y en la que se permite a tu marido tener otra esposa, hay que tener mano izquierda, como dicen aquí, no librar una guerra abierta, porque no es sólo él quien quiere otra esposa, normalmente su madre también y las nueras pasan a ser como hijas en la familia política. La estrategia está en marcar que con quien tienes una relación íntima es con el hombre; dominar tu dormitorio y dejar muy claro que en un matrimonio el deber de ambos individuos es procurarse bienestar. Por tanto, si estoy casada contigo respeto a tus padres, pero mi bienestar y el de mis hijos es importante y si considero que no me cuidas como es debido la sharia me permite pedir la anulación del matrimonio. También establece que para que el hombre contraiga matrimonio con otra esposa la primera tiene que estar de acuerdo. 

La ofensiva integrista en el Sahel ha supuesto un aumento de mutilaciones de niñas en la zona, además de amenazas a imanes contrarios a la MGF. ¿Cómo afrontar esta involución? 

Bueno, las amenazas siempre han estado, a mi exmarido le llamaban por teléfono diciéndole “a ver si controlas en qué se mete tu mujer”. ¿Que me matarán? La vida es vivir o morir, no es que no tenga miedo de morir pero no voy a centrar mi vida en ese peligro. Estamos hablando de prácticas ancestrales, y no podemos esperar no tener enemigos al oponernos a ellas. Hay que armarse de valor y buscar estrategias de diálogo para que la gente entienda por qué estamos en contra de la MGF.

FUENTE: OBSERVATORIO DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO - MADRID

LA SENSIBILIZACIÓN Y CAPACITACIÓN A LA JUSTICIA SON FUNDAMENTALES


Desde que fue creado, en noviembre del 2012, el Programa sobre Políticas de Género del Ministerio Público Fiscal intervino en 30 causas de violencia de género e hizo el seguimiento de casi otras 80 iniciadas en la Oficina de Violencia Doméstica (OVD). Su tarea en estos casos es asesorar a las y los fiscales sobre la mejor forma de abordar las causas de violencia sin perpetuar los estereotipos sexistas del derecho frente al tema. Valorar los testimonios, buscar antecedentes de situaciones de violencia, y encontrar a testigos de esos hechos que suelen suceder entre cuatro paredes y sobre los que “nadie escuchó ni vio” son parte de las estrategias que sugieren a sus colegas para evitar, por ejemplo, que se repitan alegatos de la fiscalía como el manifestado pocas semanas atrás contra las hermanas Aylén y Marina Jara .





 En sólo cuatro meses de gestión, la responsable del Programa sobre Políticas de Género del Ministerio Público Fiscal (MPF), la fiscal ad-hoc Romina Pzellinksy, ya tiene un currículum activísimo de la unidad fiscal a su cargo: seguimiento de casi 80 causas iniciadas en la  Oficina de Violencia Doméstica (OVD); intervención en 30 causas de violencia de género; presentación de escritos en otras tantas, todas intervenciones que tienen como objetivo mejorar la tarea de las y los fiscales durante los juicios de violencia de género.

Las investigaciones que realizan las fiscalías no suelen estar exentas de vicios vinculados a la ausencia de enfoque de género y el desconocimiento para tratar una problemática que merece la consideración de aspectos específicos.


La tarea de este Programa es por un lado, promover la perspectiva de género hacia dentro del MPF, en lo referido a formación, sensibilización, y conocimiento público de la discriminación existente en del organismo, pero a la vez promover que la mirada de las fiscalías comience a modificarse en la actuación misma de los juicios.

Con este objetivo, el Programa tiene un acuerdo con la OVD de la Corte Suprema de Justicia por el cual está interviniendo en distintas etapas de causas judiciales en curso. Pero a la vez, está desarrollando una Guía de Actuación para el MPF en casos de Violencia contra la Mujer en el Ámbito Doméstico que servirá para orientar la tarea de quienes integran el organismo.

- ¿Cómo se está trabajando desde el área de asesoramiento a las fiscalías?

- Esto surgió a partir del convenio que firmamos con la OVD con el fin de optimizar la investigación de los casos de violencia de género y doméstica, que es lo que trabaja la OVD. A partir de eso, la procuradora designó 4 fiscales ad hoc, que somos las 4 personas que integramos el Programa, y que accedemos diariamente a los legajos de alto y altísimo riesgo de la OVD y trabajamos en conjunto con las fiscalías intervinientes. Analizamos los legajos y sugerimos a las fiscalías criterios a adoptar y medidas de prueba.

- ¿Qué cosas están sugiriendo y que tienen que ver con ausencia de enfoque de género en las fiscalías?

- Una de las cosas es que la justicia penal pide muchas veces repetir la denuncia de las mujeres víctimas de violencia porque dice que como no fueron hechas “bajo juramento”, es necesario repetirlas. Pero ya hay jurisprudencia que dice que el testimonio brindado por las mujeres en la OVD vale como denuncia, entonces ¿qué sentido tiene hacerla declarar un miércoles en el juzgado si ella ya lo hizo en la OVD el viernes anterior? También estamos señalando la necesidad de que se busquen testigos del hecho y que esto lo haga la fiscalía: que investigue por ejemplo si un vecino escuchó  la situación de violencia, porque muchas veces en el expediente queda registrado que como el hecho ocurrió dentro del ámbito doméstico no hay testigos. Sugerimos también que se certifiquen denuncias anteriores, que se busquen antecedentes, porque si bien no se puede juzgar al victimario por lo que hizo, la existencia de denuncias anteriores prueba la sistematicidad y el círculo de la violencia. Y también pedimos que no se exija a las víctimas que consigan las pruebas, que no se las haga responsables de recabar toda a información.

- ¿Qué están sugiriendo en relación a los testimonios de las víctimas, que muchas veces son desestimados por la justicia?

- Recalcamos que es fundamental que se incorpore su valor. En un juicio en el que participamos en febrero, una mujer denunció por una lesión muy leve y una amenaza de muerte, pero cuando testimonió se refirió a muchas otras circunstancias de violencia. El victimario, por su parte, tenía todo un discurso muy diferente. Y en ese caso, nosotras tratamos de poner de relieve que ella estaba declarando bajo juramento, y él no porque estaba acusado, con lo cual los testimonios no podían analizarse como la palabra de uno contra otro, máxime cuando hay otras pruebas que acreditaban el hecho.

- ¿Cómo están recibiendo desde las fiscalías esta mirada especializada?

- En general bien, son receptivas, porque además nosotras estamos facilitándoles el trabajo al observar muchos aspectos de la investigación.

- El año pasado se realizó en Argentina el Primer Foro Federal de Fiscalías Temáticas de Género. ¿Ustedes están participando de ese proceso?

- Si, participamos del Foro y ya fuimos invitadas al que se realizará este año en Salta. Pero al ser un país federal, cada provincia decide cuándo crea o no fiscalías especializadas. Nosotras, desde el Ministerio Público Fiscal, tenemos injerencia en la justicia ordinaria de la Ciudad de Buenos Aires y en la justicia federal, pero no en el resto de los tribunales del país. También en este sentido hay que tener en cuenta la experiencia de países como España donde si bien hay muchos juzgados de violencia de género y penales especializados en violencia contra la mujer a partir de la nueva Ley de Violencia que tienen desde el 2004, en la práctica se sigue cayendo en los mismos problema de discriminación del sistema judicial que hay en otros países porque falta sensibilización y capacitación, que son dos aspectos fundamentales.

FUENTE: COMUNICAR IGUALDAD- POR SANDRA CHAHER

jueves, 25 de abril de 2013

CALETA OLIVIA: SUBOFICIAL ABUSÓ DE SUS HIJAS


En la jornada de ayer se pudo conocer que un suboficial de la policía provincial fue detenido por el delito de abuso sexual.



Según trascendió, el hombre presta servicios en la Seccional Segunda de Caleta Olivia, donde fue detenido y posteriormente trasladado a la alcaidía de la localidad de Pico Truncado para evitar que los familiares de las adolescentes provoquen desmanes.
TiempoSur pudo saber que desde el Juzgado llegó una citación a la dependencia, y un par suyo fue quien lo notificó que debía presentarse en la Seccional. Cuando éste llegó a la misma, se le notificó que quedaba detenido porque sobre él habían radicado una denuncia de un posible delito de abuso sexual contra dos de sus hijas.
Además se pudo averiguar que el suboficial habría estado casado en la localidad de Pico Truncado y posteriormente se separó de esa mujer. Cuando comenzó a prestar servicios en la ciudad de Caleta Olivia, estuvo en pareja con otra mujer con quien tiene dos niñas.

Investigaciones

Por otra parte se pudo saber que los efectivos de la División Delitos Complejos y Narcocriminalidad son los encargados de investigar el hecho, por determinación de la Fiscalía Nº 1 -a cargo del Dr. Martín Sedán- en donde la madre de las menores radicó la denuncia luego que sus hijas le contaran lo que habría pasado.
Fue la misma mujer quien llevó a las víctimas al nosocomio para que las revisen, y una vez confirmado el delito radicó la denuncia.
Cuando todo quedó asentado en la Fiscalía, desde la sede judicial se estableció que los uniformados investiguen si el suboficial habría cometido el mismo abuso contra sus otras dos hijas.    
Por último se pudo saber que las hijas del suboficial durante la jornada del martes declararon en la Cámara Gessel, y fue allí donde contaron todo lo que habría sucedido en relación al supuesto abuso que sufrieron por parte de su padre.   

No es el primer caso

Las fuerzas policiales vuelven a estar en el ojo de la tormenta. Este no sería el primer caso de abuso que involucra a un efectivo en un hecho de instancia privada. Cabe recordar que en la localidad de Puerto Deseado, a principios de este mes, fue denunciado un efectivo policial de 35 años que se desempeñaba en una Seccional de esa ciudad por el delito de abuso sexual. El sujeto hizo abandono de servicio llevándose el arma reglamentaria luego de que conociera la denuncia en sede judicial por el presunto abuso sexual de una nena de 12 años que sería amiga de su propia hija, según se indicó.
La denuncia fue realizada por la madre de la niña poco después que la misma pequeña mostrando un mensaje de texto enviado por el presunto abusador, le confiara entre lágrimas el terrible calvario que estaba viviendo.
Si bien se mantiene un estricto silencio sobre el hecho, familiares de la menor  se comunicaron con este diario y señalaron que los abusos contra la nena habrían sucedido al menos en tres ocasiones y siempre dentro del vehículo del supuesto autor.
La entrega del sujeto, quien había hecho abandono de servicio llevándose el arma reglamentaria, se produjo en horas de la noche del viernes de manera voluntaria, junto a su defensor, el abogado comodorense Guillermo Iglesias.
En este contexto, fuentes con acceso a la información que se comunicaron con este diario, indicaron que en la comisaría se vivió un momento cargado de tensión ya que justo se encontraba en la guardia el padre de la nena abusada, que también es policía, y por temor a represalias por parte de amigos y familiares, el individuo luego de ser indagado por el juez Oldemar Villa fue trasladado por efectivos de la Prefectura Naval a la localidad de Jaramillo, a 117 kilómetros de esa localidad.

Condenado
Por otra parte, durante el mes de marzo un efectivo que prestaba servicio en el Cuerpo de Infantería de la policía de la provincia de Santa Cruz, con asiento en Caleta Olivia, fue sentado en el banquillo donde fue juzgado por el Tribunal Oral de esa localidad, acusado de violar a una pequeña de sólo 4 años, hija de su pareja, quien también pertenece a la Fuerza.
Luego de los cinco días hábiles, los jueces se reunieron en la sala de audiencia de la Cámara Oral con asiento en esa localidad, donde dieron a conocer el fallo tanto a los familiares como al imputado. Fue el Presidente del Tribunal quien dio lectura a la sentencia y le informó al acusado que los jueces fallaron y decidieron condenarlo a la pena de 8 años de prisión en cumplimiento efectivo, como lo había solicitado el Fiscal de juicio, por encontrarlo autor penalmente responsable del delito de “sometimiento gravemente ultrajante, agravado por la convivencia”.
La denuncia fue radicada los primeros días del mes de septiembre de 2011 en la Seccional Segunda de policía de Caleta Olivia por parte del padre de la menor; donde el uniformado fue acusado del delito de “sometimiento gravemente ultrajante, agravado por la convivencia” a decir de la carátula, es un agente de Infantería quien en su momento estaba juntado con otra agente caletense. La víctima fue la hija menor de cuatro años de esta última.
Los datos a los cuales se tuvo acceso de manera extraoficial en su momento hablaban de la brutalidad con la cual se habría manejado este agente, quien habría ingresado a la Fuerza hacía por lo menos tres años.

FUENTE: TIEMPO SUR 


DÍA INTERNACIONAL DE LA LUCHA CONTRA EL MALTRATO INFANTIL


FUENTE: COLECTIVO SIN FRONTERAS

LA VIOLENCIA DE GÉNERO NO ADMITE PROBATION


Los casos de violencia de género deben ser dilucidados en un juicio oral, para así respetar las obligaciones internacionales respecto al tema. La Corte expresó que "asegurar el cumplimiento de esas obligaciones es una exigencia autónoma, y no alternativa “



La probation no será más una alternativa para evitar el juicio oral en lo que respecta a casos de violencia de género. La Corte lo determinó en un fallo, por el cual revocó una suspensión del juicio a prueba porque era incompatible con la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención De Belém do Pará).

El fallo se denominó “Góngora, Gabriel Arnaldo s/ causa n' 14.092”, y tuvo su inicio cuando la Cámara de Casación revocó la decisión de un Tribunal Oral de rechazar la probation del imputado, en razón de que, a criterio de la Cámara, la oposición del fiscal al otorgamiento del instituto no era vinculante a la hora de concederlo.

Esa resolución fue recurrida por el Fiscal General, por medio de recurso extraordinario, en principio porque se incumplía con el plenario “Kosuta”, que afirmaba lo contrario de lo resuelto por la Alzada, y además porque se puso en cuestionamiento el alcance de la Convención De Belém do Pará.

El Máximo Tribunal, con el voto de su presidente, Ricardo Luis Lorenzetti, su vice Elena Highton de Nolasco, y los ministros Juan Carlos Maqueda, Carlos Fayt, Carmen Argibay y Eugenio Zaffaroni, hicieron lugar al recurso interpuesto y revocaron el pronunciamiento recurrido.

El debate del asunto se centró en el alcance del art. 7 de la Convención invocada, que en su letra afirma que “Los Estados Partes condenan todas las formas de violencia contra la mujer y convienen en adoptar, por todos los medios apropiados y sin dilaciones, políticas, orientadas a prevenir, sancionar y erradicar dicha violencia y en llevar a cabo lo siguiente: b) actuar con la debida diligencia para prevenir, investigar y sancionar la violencia contra la mujer(…) y f) establecer procedimientos legales justos y eficaces para la mujer que haya sido sometida a violencia, que incluyan, entre otros, medidas de protección, un juicio oportuno y el acceso efectivo a tales procedimientos”.

“En primer lugar, debe dejarse en claro que el a quo no ha puesto en crisis la calificación de los sucesos investigados como hechos de violencia contra la mujer, en los términos del articulo primero del citado instrumento”, fue lo afirmado por los magistrados al introducirse de lleno en la cuestión.

De esa forma, sostuvo el Máximo Tribunal, la Cámara de Casación “mantuvo la pretensión sobre la que el fiscal que participó en la audiencia exigida por el artículo 293 del Código Procesal Penal de la Nación fundamentó su oposición a la concesión de la suspensión del juicio a prueba en esta causa”.

El silogismo legal que aplicó la Corte al respecto, fue que  de esa manera, como el fiscal sólo se oponía a la concesión de la probation, el punto vinculado a la subsunción del artículo en cuestión no iba a ser discutido en la instancia extraordinaria.

Según el Alto Cuerpo, para la Casación “la obligación de sancionar aquéllos ilicitos que revelen la existencia de violencia especialmente dirigida contra la mujer en razón de su condición, que en virtud de la "Convención de Belem do Pará" ha asumido el Estado Argentino (…) no impide a los jueces la posibilidad de conceder al imputado de haberlos cometido la suspensión del juicio a prueba prevista en el articulo 76 bis del Código Penal”.

Haciendo un análisis entre la norma internacional invocada y el alcance del art. 76 bis, que regula la suspensión del juicio a prueba, el Tribunal Federal entendió que la decisión de la casación “desatiende el contexto del articulo en el que ha sido incluido el compromiso del Estado de sancionar esta clase de hechos, contrariando así las pautas de interpretación del articulo 31, inciso primero, de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados”, el cual establecía el principio de buena fe en la interpretación de tratados.

“Esto resulta así pues, conforme a la exégesis que fundamenta la resolución cuestionada, la mencionada obligación convencional queda absolutamente aislada del resto de los deberes particulares asignados a los estados parte en pos del cumplimiento de las finalidades generales propuestas en la "Convención de Belem do Pará", a saber: prevenir, sancionar y erradicar todas las formas de violencia contra la mujer”, sostuvo el Tribunal Supremo.

En tal sentido, la Corte se manifiesta en el sentido contrario, puesto que entendió que, de manera de interpretar los objetivos a los que se aspira en el tratado “con la necesidad de establecer un ‘procedimiento legal justo y eficaz para la mujer’, que incluya ‘un juicio oportuno’”, la normativa imponía que “la adopción de alternativas distintas a la definición del caso en la instancia del debate oral es improcedente”.

“Este impedimento surge, en primer lugar, de considerar que el sentido del término juicio expresado en la cláusula en examen resulta congruente con el significado que en los ordenamientos procesales se otorga a la etapa final del procedimiento criminal”, señalaron los jueces en ese sentido.

Ello, porque únicamente del juicio oral se podía derivar el pronunciamiento definitivo “sobre la culpabilidad o inocencia del imputado, es decir, verificarse la posibilidad de sancionar esta clase de hechos exigida por la Convención”.

Bajo esos argumentos, los sentenciantes estimaron que la concesión de la probation al imputado en la causa “frustraría la posibilidad de dilucidar en aquél estadio procesal la existencia de hechos que prima facie han sido calificados como de violencia contra la mujer, junto con la determinación de la responsabilidad de quien ha sido imputado de cometerlos y de la sanción que, en su caso, podría corresponderle”.

Además, se resaltó que el desarrollo del debate “es de trascendencia capital a efectos de posibilitar que la víctima asuma la facultad de comparecer para efectivizar el ‘acceso efectivo’ al proceso”.

Por lo tanto, los jueces concluyeron que prescindir del debate “implicaría contrariar una de las obligaciones que asumió el Estado al aprobar la Convención de Belem do Pará para cumplir con los deberes de prevenir, investigar y sancionar sucesos corno los aquí considerados”.

Si bien ya se había determinado que el recurso debía ser rechazado, la Corte se pronunció en contra del argumento vertido en el fallo de Casación, que había sido utilizado por la defensa del imputado a tal efecto, por el cual consideró que el ofrecimiento de reparación del daño que exige el instituto de la suspensión del juicio a prueba, cumplía con los recaudos exigidos por la convención.

En el fallo se rebatió ese argumento al afirmarse que “ninguna relación puede establecerse entre ese instituto de la ley penal interna y las obligaciones asumidas por el Estado en virtud de la norma citada en último término, referidas al establecimiento de mecanismos judiciales que aseguren el acceso efectivo, por parte de la mujer victima de alguna forma de violencia, ‘al resarcimiento, reparación del daño u otros medios de compensación justos y eficaces’”.

Los ministros de la Corte finalizaron su exposición afirmando que “Asegurar el cumplimiento de esas obligaciones es una exigencia autónoma, y no alternativa”.

FUENTE: DIARIO JUDICIAL - Foto: Praveenbenk